La reconquista

El cine de Jonás Trueba es, hoy por hoy, dentro de la cinematografía española, uno de los que alberga una mayor profundidad e intensidad, manteniendo una sólida vocación de no ceder a tensiones comerciales.

A través de las imágenes de La Reconquista, su cuarto largometraje, Jonás Trueba explora desde la confidencia de una palabra manuscrita en la intimidad de una habitación, una noche de verano, hasta la mágica satisfacción de una mirada que se vuelve a un lado, durante una conversación, recordando un tiempo pasado recuperado de forma súbita. Y lo hace a través de la poética sencillez y de la compleja retórica arraigada en su gramática y la semántica que emana de sus imágenes. Pero, ¿por qué uno siente la coexistencia de ese enérgico palpitar de la vida, la sinceridad y la cercanía de una obra que no cesa en su empeño de explorar los rincones del alma de sus personajes? ¿Qué sucede en La Reconquista, que esconde entre sus imágenes un arraigado anhelo por el recuerdo de una ruptura, quizás caprichosa?

La inmensidad de este cine se encuentra en esa forma en que los personajes miran al suelo sonriendo, apartan la mirada o se susurran al oído. Las letras de las canciones de Rafael Berrio dicen cosas como “y ahora que están al fin vencidos, sentados frente a frente, / ¿quién de los dos se atreverá a romper el silencio que los envuelve?  / Ella abisma la mirada en el suelo y él en sus ojos, alma adentro. / Con la esperanza del reencuentro.  /Con la esperanza del reencuentro“. O el tema Arcadia en flor, que pone el énfasis en la raíz de lo que Trueba nos está mostrando: “trizas de un corazón… diminuto fragmento de una vieja emoción“.

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El hecho de que Trueba eluda el uso de elementos como teléfonos móviles, mensajes de texto o de Internet y recurra a una carta, no nos permite ubicar con mucha precisión la película en el tiempo que transcurre, pero sí que abre un nuevo interrogante, ¿no podríamos considerar acaso este filme dentro de un género, si cabe, como el epistolar? Y, es más, ¿acaso no podría verse en ese cruce de cartas, una evocación de otras obras literarias del género epistolar como la de Rilke, Pasternak y Tsvietáieva? Sin duda, la película se encuentra muy cerca del género epistolar, el cual lleva implícito una serie de aspectos que afectan a la narrativa y entraña unas especificidades, como el propio acto de escribir una carta, el uso de la primera persona verbal, expresión de la intimidad y aproximación a otros géneros literarios.

La reconquista

El uso de la/s carta/s es la voluntad de Trueba de integrar la palabra dentro de la película, y nos remite a un texto escrito por Eric Rohmer en Les temps modernes en 1948. Si en este texto, el crítico y director francés ponía de manifiesto la necesidad de “encontrar el medio de integrar la palabra no en el interior del mundo filmado, sino en el interior de la película“, Trueba vería colmada de éxito esta idea conciliando la imagen con el género literario, a través de la carta que Manuela le entrega a Olmo y eligiendo la ubicación de la palabra con precisión dentro de la película. La sucesión de cartas que terminamos viendo u oyendo, leídas mediante una voz en off o recitadas por el emisor de la misma, apelan a esta idea. La primera carta, además, es utilizada al menos en tres momentos de la película y a través de ella Trueba encuentra el modo de acomodar la palabra manuscrita en el interior de la película filmada.

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La idea que subyace en La Reconquista, teniendo en cuenta los elementos usados en su construcción, así como su disposición y finalidad, no es la de recuperar o reconstruir, al contrario, prevalece la idea de la persistencia, (de)mostrar que nunca se pasó página y que hay una historia que sigue inalterada, viva, vigente, como lo estaba entonces.

Por eso, la tesis de la película de Trueba es que el primer amor nunca se olvida. Es el único que perdura. Resiste el paso del tiempo e, incluso, vuelve en algún momento. El juego que se plantea consiste en  la contraposición de ideas y en conseguir que, a través de una pequeña progresión, el personaje tome conciencia, para mostrar que nunca la ha olvidado y nunca la olvidará.

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