Reina de Katwe. Un acto de amor

Sin caer en los extremos del melodrama, es realmente encantador ver una película en la cual el heroísmo de los protagonistas se basa en el más puro humanismo, en la excelencia de los sentimientos, en la historia de personajes que se enfrentan a metas prácticamente imposibles hasta lograrlas. Aunque es el lugar del mundo donde se originó la vida humana, África es hoy el Nuevo Continente, donde están dándose los mayores desafíos en la búsqueda de condiciones decentes para los habitantes, que superen la pobreza, el desempleo, las epidemias y endemias, la violencia, la corrupción generalizada y cualquier otro desorden o problema que se pueda imaginar. Si se logra en África, se puede lograr en cualquier sitio. Es, entonces, un enorme laboratorio humano, donde multitud de organizaciones de ayuda y personas de buena voluntad se enfrentan a verdaderos desafíos cuando ensayan sus métodos bondadosos y su generosidad.

Fotograma de Queen of KatweAl hablar de África, uno de los lugares más conflictivo ha sido Uganda, la tierra del tirano Idi Amin y del corrupto Milton Obote. Luego de los desastres causados por estos personajes, el país ha alcanzado una cierta estabilidad relativa. Sin embargo, en el Norte, se mantiene activa una insurgencia rebelde, parte de un conflicto de 24 años, donde todavía se secuestra a niños para convertirlos en soldados que mueren en combate o incluso, asesinados por los propios guerrilleros. De todas formas, el país está en la senda del progreso. Una muestra de ello es que los partidos políticos, que estuvieron prohibidos, han sido activados hace diez años por el pueblo ugandés, mediante referéndum.

La trama de la Reina de Katwe transcurre en este país, en el distrito de viviendas subnormales de Katwe, en la ciudad de Kampala, a orillas del Lago Victoria. Si bien la película se refiere a un conjunto de eventos particulares, relacionados con el ajedrez y las ejemplares actividades de un idealista ministro cristiano, dedicado a la promoción de niños y jóvenes de Katwe, también examina con lujo de detalles las conflictivas situaciones a las cuales se tienen que enfrentar los habitantes de estas zonas, en las cuales abundan las madres solteras, las viudas y los huérfanos de la guerra, el desempleo, la explotación, la falta de condiciones sanitarias y en general la falta de oportunidades y de educación. Hay que anotar que a pesar de ello se nos describe en general a un pueblo alegre y festivo, de vestimentas coloridas y de rostros hermosos, que se levanta cada día dispuesto sin cansancio para la práctica del rebusque, más que todo basado en las ventas y en las reventas de productos para preparar alimentos en los humildes hogares.

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La reina de Katwe. ImagenEsta es una película producida por Disney, dentro de uno de los géneros más característicos de esta productora, que es la de historias relacionadas con el deporte, especialmente aquellas que tienen que ver con personajes o grupos que logran salir adelante y triunfar contra todas las posibilidades. Esto no lo había hecho, al parecer, Disney, en África (al respecto viene a la mente la impresionante Invictus, Clint Eastwood, 2009, que narra la historia del triunfo del equipo de rugby de Sudáfrica y del liderazgo de Nelson Mandela, en el Campeonato Mundial de 1995). Sin embargo se contaba con la historia impresionante de Robert Katende, un joven deportista y entrenador que fue capaz de orientar a la jovencita Phiona Mutesi en el desarrollo de sus innatos talentos para el ajedrez, hasta convencer a la madre de la niña, una viuda de la guerra subversiva, cargada de hijos y de necesidades, de modo que le permitiera confiar y dejarle la libertad para alcanzar la maestría en este difícil arte deportivo, en general, reservado para los talentos rusos y occidentales.

Queen of Katwe, Imagen de la películaEl resultado es enteramente creíble y potente. Pienso que los espectadores logran acercarse y vibrar con empatía, siguiendo los distintos eventos que se van generando. No es el ajedrez un deporte realmente excitante, a no ser que el observador sea aficionado y conozca las jugadas y siga el desarrollo de los ataques y las defensas o cuando se trate de una aproximación a un torneo glamoroso y publicitado de grandes maestros, como el que recientemente nos ha ofrecido Pawn Sacrifice (La jugada maestra, Edward Zwick, EUA, 2014), sobre Robert Fischer y su mítico enfrentamiento con el campeón ruso Boris Spassky, en 1972. Sin embargo, la directora Mira Nair y el tratamiento del guion, secundados por actuaciones destacadas, mantienen la atención en esas frecuentes escenas en las que se enfrenta a la protagonista a sus propios compañeros en el club de ajedrez de Katende, en los campeonatos colegiales nacionales e internacionales que se van sucediendo. Esto se logra mediante la narración y la fotografía, brillantemente enfocadas en el aspecto humano y mediante el manejo de historias paralelas para los tres personajes fundamentales, cada uno de los cuales vive un drama bien particular, que termina enlazado con las historias de ajedrez, como por arte de magia… o más bien, por arte de la fe del entrenador Katende, que siempre encuentra palabras adecuadas, ejemplos convincentes, historias personales y contactos para vencer cualquier dificultad.

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Reina de Katwe, crítica¿Habrá lecciones relacionadas con el cine o con la vida en esta potente historia personal de superación? Toda narración edificante corre el riesgo de causar alguna impresión favorable, antes de ser abandonada y quizás olvidada en la montonera de las filmotecas de donde han salido. Valdría la pena aprender una par de lecciones acá. La primera es que, en las vidas de los humildes, hay talentos y enseñanzas absolutamente magistrales, con el potencial para señalar salidas del pantano de miserias hacia situaciones dignas y humanas y con el potencial de hacer cine de buena calidad, que además contribuya al desarrollo, al humanismo y al conocimiento del otro que es diferente. La segunda, que la ayuda que requieren las personas para salir de sus tragedias tiene mucho que ver con plantear metas desafiantes, como las que se atrevió a sugerir con deliberación el entrenador Katende, acompañadas de atención y presencia confiada y persistente.

 

Tráiler:

//www.youtube.com/watch?v=0XY47_U6yIk

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