Un toque de violencia

Un toque de violencia  es la nueva película de Jia Zhang-ke, producida en 2013 y que llega a nuestras pantallas, a pesar de que carece aún de fecha de estreno en su país de origen (China), aunque ya se estrenó en el Festival de Cannes del año pasado, donde fue galardonada con el premio al mejor guión, y a pesar de haber obtenido también la nominación a mejor película extranjera en los Independent Spirit Awards.

Jia Zhang-ke, representante de la Sexta Generación del cine chino, ha realizado hasta la fecha trabajos como Naturaleza muerta (Sanxia haoren, 2006), película que le encumbró a la cima de la cinematografía (León de Oro a la mejor película en el Festival de Cine de Venecia) e Historias de Shangai (Hai shang chuan qi, 2010), obras introspectivas acerca de la denominada Nueva China. También ha dedicado gran parte de su obra a la realización de documentales que sondean los cambios que han transformado su país. Con Un toque de violencia, Jia Zhang-ke se centra en el presente de su país, refiriéndose a su realidad política, lo que le ha deparado la prohibición del estreno y de la difusión de su obra en su país natal.

La película, con una estructura capitular, se encuentra dividida en cuatro historias diferentes, independientes entre sí, pero que guardan un nexo común. Todas finalizan con una explosión de violencia como solución y, lo que es peor, como aparente mejor opción adoptada por sus protagonistas ante la situación que se les plantea. Es llamativo cómo la violencia se va conteniendo en cada nueva historia, quizá para albergar algún tipo de esperanza entre la brecha que se abre entre el brutal final de la primera y los finales de las restantes. De cualquier manera, este film de múltiples lecturas se puede interpretar como un alegato contra la violencia, porque, al menos en dos de sus historias, los protagonistas intentan evitarla.

Lea también  Regresión

Un toque de violencia_mujerLas cuatro historias que se narran están basadas en hechos reales. Jia Zhang-ke lleva la situación de cada personaje al límite. Si bien el uso de la violencia en cada historia es por diferentes motivos, nunca llega a justificarla. Por lo tanto, Un toque de violencia se puede leer como una radiografía incisiva del ser humano inserto en una sociedad abocada a que la mejor y, quizá, la única solución para atajar determinados problemas sea el uso de la fuerza.

En la primera historia, Dahai es un minero que descubre la corrupción existente en el poblado en el que vive. Una vez que ha intentado dialogar con el máximo dirigente, decide tomarse la justicia por su cuenta. En este caso, la violencia es administrada como rebelión ante la pasividad de los organismos estatales y la corrupción existente en todos los niveles.

En la segunda, San´er es un emigrante que sobrevive robando. De esta forma, puede enviar dinero a su familia. San´er posee un arma de la que hará uso. Aquí, la violencia aparece como medio de vida y como única forma para sobrevivir en una sociedad en la que la diferencia entre ricos y pobres es cada vez mayor.

Un toque de violencia_chicoEn la siguiente historia, Xiaoyu es recepcionista de una sauna y mantiene un incidente con un hombre que la golpea, una y otra vez. Xiaoyu utiliza la violencia como respuesta a la humillación recibida, justificando su actuación como defensa propia.

En el cuarto segmento, Xiaohui es un joven que se enamora de una prostituta. En esta historia, además, se registra la idea de la precariedad en el empleo como trasfondo y el uso que se hace de la violencia es el suicidio.

Lea también  Una historia real

Como puede observarse, todo se termina transformando en una espiral de autodestrucción, representando al individuo envuelto en un entorno adverso, con una necesidad imperiosa de sobrevivir a costa de lo que sea. Pero me pregunto: ¿acaso estos personajes, en realidad, no están reaccionando con violencia frente a otras formas más sutiles de violencia?

Un toque de violencia_primera historiaDestacan en la película los grandes paisajes, tanto urbanos como rurales, retratados a través de hermosos planos generales, captados por el director de fotografía, Yu Likwai. Los personajes están enfrentados y son presentados en un amplio entorno, subrayando su inmensidad frente a lo minúsculo que puede llegar a verse el individuo. Una posible metáfora de la incapacidad de obtener solución sin el uso de la violencia.

Tráiler:

//www.youtube.com/watch?v=YkJz9I0uYJ4

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *